Simulación estadística

Simulador del teorema central del límite

Selecciona una distribución, el tamaño de muestra y el número de simulaciones para ver cómo la distribución de la media muestral converge a la normal.

Parámetros de simulación

Distribución original

Histograma de muchas observaciones individuales extraídas de la distribución elegida (barras) junto con su densidad teórica (línea roja). Muestra la forma de partida: simétrica, asimétrica, acotada o discreta.

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Distribución de la media muestral

Histograma de las medias muestrales obtenidas en las simulaciones (barras). La línea roja es la normal N(μ, σ²/n) que predice el TCL; la verde discontinua es la normal ajustada a las medias simuladas. Cuanto más se parezcan las barras a las curvas, mejor funciona la aproximación normal.

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Cómo se generan las muestras y cómo leer los gráficos

Cada vez que pulsas «Simular», el navegador ejecuta un experimento de Monte Carlo con los parámetros elegidos. Los números aleatorios se generan en tu propio dispositivo, así que cada clic produce una simulación distinta. El procedimiento es el siguiente:

  1. Se extrae una muestra de \(n\) observaciones independientes de la distribución base elegida. Por ejemplo, con Exponencial (λ=1) y \(n = 30\), se generan 30 tiempos de espera aleatorios \(x_1, x_2, \ldots, x_{30}\).
  2. Se calcula la media de esas \(n\) observaciones, \(\bar{x} = (x_1 + \cdots + x_n)/n\). Ese único número es una media muestral.
  3. Se repiten los pasos 1 y 2 tantas veces como indique «Número de simulaciones». Con 1000 simulaciones se obtienen 1000 medias muestrales, lo que supone \(1000 \times n\) observaciones individuales en total. Esas 1000 medias son los datos del gráfico inferior y de la columna «Empírico».
  4. Para el gráfico superior se genera además una muestra grande e independiente de observaciones individuales (hasta 50 000) de la misma distribución base. No son las observaciones usadas para calcular las medias, pero proceden de la misma distribución y sirven para mostrar su forma con claridad.

Gráfico superior: distribución original

Las barras son el histograma de las observaciones individuales. Su altura está en escala de densidad, es decir, la altura de cada barra es la proporción de observaciones que caen en ese intervalo dividida por la anchura del intervalo, de modo que el área total de las barras vale 1 y puede compararse directamente con una función de densidad. La línea roja es la densidad teórica \(f(x)\) de la distribución base: si las barras la siguen, la muestra es representativa de esa distribución. Para las distribuciones discretas (Bernoulli y Poisson) no se dibuja ninguna curva: las barras muestran la frecuencia relativa de cada valor entero y los huecos entre ellas son normales. El objetivo de este gráfico es ver de qué forma se parte: una campana (Normal), una meseta (Uniforme), una cola larga a la derecha (Exponencial, Chi-cuadrado) o dos únicos valores (Bernoulli). Cuanto menos se parezca a una campana, más llamativo resulta el gráfico inferior.

Gráfico inferior: distribución de la media muestral

Las barras son el histograma de las medias muestrales, una por simulación, también en escala de densidad: la altura de cada barra indica qué proporción de las simulaciones produjo una media dentro de ese intervalo. El número de intervalos crece con el número de simulaciones para que el histograma sea más fino cuando hay más datos. Sobre las barras se superponen dos curvas normales:

  • Línea roja continua, normal teórica \(\mathcal{N}(\mu, \sigma^2/n)\): es la distribución que el TCL predice para la media muestral. Se calcula con la media \(\mu\) y la varianza \(\sigma^2\) conocidas de la distribución base y el \(n\) elegido; no usa los datos simulados. Es la «predicción» que se pone a prueba.
  • Línea verde discontinua, normal empírica: es la normal cuya media y desviación típica son las de las medias simuladas. Representa la mejor campana que puede ajustarse a los datos obtenidos.

Para interpretar este gráfico conviene fijarse en tres cosas:

  • ¿Las barras siguen la curva roja? Si sí, la aproximación normal ya es buena para ese \(n\). Si las barras muestran una cola más larga a un lado que al otro mientras la curva es simétrica, la convergencia todavía no se ha alcanzado: aumenta \(n\) y observa cómo la asimetría desaparece.
  • ¿Coinciden la curva roja y la verde? Casi siempre sí, incluso para \(n\) pequeño. Esto se debe a que la media de \(\bar{X}_n\) es exactamente \(\mu\) y su desviación típica exactamente \(\sigma/\sqrt{n}\) para cualquier \(n\); el TCL añade que, además, la forma se vuelve normal. Una pequeña separación entre ambas curvas es solo ruido de Monte Carlo y se reduce aumentando el número de simulaciones.
  • ¿Qué anchura tiene el histograma? Compara la escala del eje horizontal con la del gráfico superior: la de las medias es mucho más estrecha, porque promediar reduce la dispersión en un factor \(\sqrt{n}\).

Con distribuciones discretas y \(n\) pequeño el histograma de las medias puede parecer un «peine» con huecos. No es un error: la media de \(n\) valores Bernoulli solo puede tomar los \(n + 1\) valores \(0, 1/n, 2/n, \ldots, 1\), y la de \(n\) valores Poisson solo múltiplos de \(1/n\). Al aumentar \(n\) los valores posibles se multiplican y el histograma se rellena.

Tabla teórico frente a empírico

La columna Teórico se calcula con fórmulas, sin usar los datos simulados: la media \(\mu\) de la distribución base, el error estándar \(\sigma/\sqrt{n}\), la varianza \(\sigma^2/n\) y la asimetría \(\gamma_1/\sqrt{n}\), donde \(\gamma_1\) es el coeficiente de asimetría de la distribución base. La columna Empírico se obtiene de las medias simuladas: su promedio, su desviación típica muestral, el cuadrado de esta y su coeficiente de asimetría. Media y desviación típica deberían coincidir con las teóricas para cualquier \(n\), salvo el ruido de simulación. La fila de asimetría es la que mide la convergencia a la normal: una normal tiene asimetría 0, así que cuanto más cerca de 0 esté este valor, más normal es la distribución de la media. Como la asimetría teórica se divide por \(\sqrt{n}\), se ve con claridad por qué las distribuciones muy asimétricas (Exponencial, Chi-cuadrado) necesitan un \(n\) mayor que las simétricas (Normal, Uniforme), cuya asimetría ya es 0 de partida.

Experimentos sugeridos

  • Exponencial con n = 1, 2, 5, 30: la cola larga a la derecha se va encogiendo hasta formar una campana.
  • Uniforme con n = 2: la meseta se convierte en un triángulo; con n = 5 ya es casi una campana.
  • Bernoulli con n = 5 y n = 100: de un histograma de pocas barras separadas a una campana continua.
  • Chi-cuadrado con n = 10 y n = 100: compara la fila de asimetría de la tabla en ambos casos.
  • 100 frente a 10 000 simulaciones con el mismo n: la forma no cambia, solo el ruido del histograma.

¿Qué establece el teorema central del límite?

El teorema central del límite (TCL) es uno de los resultados fundamentales de la estadística matemática. Establece que, bajo condiciones generales, la distribución de la suma (o la media) de un gran número de variables aleatorias independientes e idénticamente distribuidas (i.i.d.) tiende a la distribución normal, independientemente de la distribución original de las variables.

Formalmente, sean \(X_1, X_2, \ldots, X_n\) variables aleatorias i.i.d. con media \(\mu\) y varianza finita \(\sigma^2 < \infty\). Entonces la media muestral \(\bar{X}_n = \frac{1}{n}\sum_{i=1}^{n} X_i\) satisface:

\[\frac{\bar{X}_n - \mu}{\sigma/\sqrt{n}} \xrightarrow{d} \mathcal{N}(0,1) \quad \text{cuando } n \to \infty\]

Equivalentemente, \(\bar{X}_n \approx \mathcal{N}\!\left(\mu,\, \frac{\sigma^2}{n}\right)\) para \(n\) suficientemente grande. La velocidad de convergencia depende de la asimetría (skewness) de la distribución original: cuanto más simétrica y «bien portada» sea la distribución, más rápido converge la media muestral a la normal. El teorema de Berry-Esseen cuantifica esta velocidad con una cota uniforme del error de aproximación:

\[\sup_x \left| F_n(x) - \Phi(x) \right| \leq \frac{C\, \rho}{\sigma^3 \sqrt{n}}\]

donde \(\rho = \mathbb{E}[|X-\mu|^3]\) es el tercer momento absoluto centrado y \(C \approx 0.4748\). Esto implica que distribuciones con mayor asimetría requieren muestras más grandes para que la aproximación normal sea precisa.

¿Para qué tamaño n se cumple el TCL?

No existe un umbral único: la velocidad de convergencia depende de la distribución de origen. Como guía práctica:

  • Distribuciones simétricas (Normal, Uniforme): con \(n = 2\) a \(5\) ya se obtiene una distribución de la media prácticamente normal. La Normal es, trivialmente, exacta para cualquier \(n\).
  • Distribuciones moderadamente asimétricas (Exponencial, Poisson): la regla empírica habitual de \(n \geq 30\) suele ser suficiente. Con la exponencial (\(\text{coef. asimetría} = 2\)) ya con \(n = 30\) la aproximación es muy buena.
  • Distribuciones discretas acotadas (Bernoulli): con probabilidades cercanas a 0 o 1 la asimetría es alta, pero al ser acotada la convergencia es relativamente rápida. Con \(n = 30\) la aproximación es excelente.
  • Distribuciones de cola pesada (Chi-cuadrado con pocos grados de libertad): la asimetría es más pronunciada y puede requerirse \(n \geq 50\) para una aproximación satisfactoria.
  • Distribuciones sin varianza finita (Cauchy): el TCL no se aplica en su forma estándar, pues la varianza no existe. En estos casos la ley de los grandes números tampoco converge.

La regla práctica \(n \geq 30\) que aparece en muchos libros de texto es una heurística conservadora válida para las distribuciones habituales en ciencias aplicadas. Sin embargo, para distribuciones muy sesgadas o con colas muy pesadas puede ser insuficiente.

Implicaciones prácticas del TCL

El TCL tiene consecuencias de largo alcance en la estadística aplicada:

  • Justifica el uso de contrastes z y t: los test de medias (z-test, t-test) asumen que la media muestral sigue una distribución normal. Gracias al TCL, esto es válido incluso cuando los datos individuales no son normales, siempre que \(n\) sea suficientemente grande.
  • Intervalos de confianza: la construcción de intervalos de confianza para la media poblacional se apoya directamente en el TCL, haciendo que \(\bar{X} \pm z_{\alpha/2}\,\sigma/\sqrt{n}\) sea una aproximación válida con independencia de la distribución original.
  • Ubicuidad de la distribución normal: muchos fenómenos naturales y sociales son el resultado de la acumulación de muchos efectos independientes pequeños (errores de medida, variaciones genéticas, fluctuaciones económicas…), lo que explica por qué la distribución normal aparece con tanta frecuencia en la naturaleza.
  • Extensión a sumas: dado que \(S_n = n\bar{X}_n\), el TCL se aplica igualmente a la suma de variables i.i.d.: \((S_n - n\mu)/(\sigma\sqrt{n}) \xrightarrow{d} \mathcal{N}(0,1)\). Esto es la base de la aproximación normal a la binomial.
  • Diseño de experimentos y remuestreo: el TCL sustenta técnicas como el bootstrap y el análisis de potencia, al garantizar que los estadísticos basados en medias tienen distribuciones asintóticamente normales.

Preguntas frecuentes

¿El TCL dice que los datos individuales se distribuyen normal?

No. El TCL establece que la media muestral \(\bar{X}_n\) converge a una distribución normal cuando \(n \to \infty\). Los datos individuales \(X_i\) pueden seguir cualquier distribución con media y varianza finitas: exponencial, Bernoulli, Poisson, etc. Confundir la distribución de los datos con la distribución del estadístico es uno de los errores más frecuentes al interpretar el TCL.

¿Por qué la distribución de Bernoulli con n=30 parece tan normal?

La distribución de Bernoulli con \(p = 0.3\) tiene asimetría positiva finita (\(\gamma_1 = (1-2p)/\sqrt{p(1-p)} \approx 0.873\)). Aunque no es simétrica, al ser una variable acotada entre 0 y 1 todos sus momentos existen y son finitos. Esto hace que la convergencia en el TCL sea relativamente rápida. El efecto de promediado sobre \(n = 30\) variables independientes es suficientemente fuerte como para que el histograma de las medias luzca prácticamente normal. Con \(p\) más extremo (cercano a 0 o a 1) se necesitarían valores mayores de \(n\).

¿Qué pasa con distribuciones de cola muy pesada?

Si la varianza de la distribución es infinita, el TCL estándar no se aplica. El ejemplo más conocido es la distribución de Cauchy, cuya función de densidad es \(f(x) = 1/[\pi(1+x^2)]\). La Cauchy no tiene media ni varianza finitas, y la media muestral de \(n\) observaciones Cauchy independientes tiene exactamente la misma distribución Cauchy que una sola observación: no converge a la normal con ningún \(n\). Para estas distribuciones existe la versión generalizada del TCL basada en distribuciones \(\alpha\)-estables (Lévy), pero está fuera del alcance del uso estadístico habitual.

¿Necesito que las variables sean idénticamente distribuidas?

La versión clásica del TCL requiere variables i.i.d. (independientes e idénticamente distribuidas). Sin embargo, existen extensiones más generales: el teorema de Lindeberg-Lévy relaja la condición de distribución idéntica y solo requiere que ninguna variable individual domine la suma (condición de Lindeberg). Esta extensión es clave en econometría y en el análisis de series temporales.

¿Cómo afecta el tamaño de muestra a la varianza de la media muestral?

La varianza de la media muestral es exactamente \(\text{Var}(\bar{X}_n) = \sigma^2/n\), por lo que la desviación típica (\(= \sigma/\sqrt{n}\), también llamada error estándar) se reduce con la raíz cuadrada del tamaño muestral. Duplicar el tamaño de la muestra reduce el error estándar por un factor de \(\sqrt{2} \approx 1.41\). Para reducir el error estándar a la mitad, hay que cuadruplicar el tamaño muestral. Esta relación es visible en los histogramas del simulador: a mayor \(n\), la campana de la media muestral se hace más estrecha.